El Cultivo
Bailén se encuentra ubicado en la Comarca Norte de la provincia de Jaén a una altitud de 348 m sobre el n.d.m. y con unas precipitaciones medias de 540 mm., se caracteriza por su clima mediterráneo de inviernos suaves y veranos muy calurosos.
Nuestro olivar se caracteriza principalmente por ser campos de olivar de sistema tradicional (marcos de plantación de 10 x 10 m), olivos compuestos por varios pies que en algunas zonas llegan a superar los tres pies y por ser olivos que, en muchas zonas, superan los 100 años de antigüedad, y de ahí la importante tradición olivarera de ésta zona.
A lo largo del ciclo productivo llevamos un control exhaustivo del olivo optimizando en cada estadío las necesidades hídricas y de nutrición del árbol así como un control de plagas óptimo para garantizar un fruto sano que aporte una máxima calidad a la producción de aceites de oliva vírgenes.
La Recolección
ACEITES BAECULA comienza con la recolección cuando el fruto alcanza el momento óptimo de frutado, el envero. El envero es el estado en el que el fruto comienza a cambiar su color de verde a morado.
Debido al sistema tradicional de cultivo, se emplea un sistema de recolección mecánico con vibrador apoyado por vareo con el fin de ocasionar el menor daño al olivo como consecuencia del vareo. Este método facilita el derribo del fruto evitando la eliminación de los nuevos tallos generados por el olivo a lo largo de ese año y garantizando la producción del año próximo.
Para la recogida del fruto se extienden unos mantos en el suelo del olivo evitando así que el fruto tenga cualquier contacto con el suelo, ya que esto originaría la consecuente pérdida de calidad del fruto y por tanto la pérdida de calidad del aceite que vamos a obtener.
La aceituna recolectada se traslada con cuidado hasta la almazara para evitar el aplastamiento del fruto, y así evitar fermentaciones y oxidaciones en el fruto.
La Producción
El fruto a su llegada a nuestras instalaciones, se recepciona para su limpieza. La limpieza conlleva la separación de restos de tallos y hoja que van mezclados con el fruto. Tras su limpieza, se aplica un lavado al fruto para eliminar los restos de polvo que quedan adheridos a la piel del fruto.
Una vez limpio el fruto, la aceituna se introduce en la línea correspondiente de molinos. Después de haber molido el fruto, la pasta de aceituna resultante pasa a la batidora para homogeneizarla, con el fin de facilitar la separación del aceite de la masa de aceituna.
Con el fin de preservar la calidad del fruto y de no alterar las cualidades del producto final, extraemos el aceite mediante centrifugación sin adición de temperatura durante el batido de la masa de aceituna.
Una vez extraído el aceite, se pasa a unos depósitos de decantación para separar el agua de vegetación del fruto que se encuentra emulsionado en el aceite en forma de humedad tras la centrifugación. Tras la decantación, el aceite es filtrado, para su posterior cata. Una vez realizada la cata, el aceite se clasifica en bodega.
El proceso desde que el fruto llega a nuestras instalaciones hasta que el aceite está en bodega se realiza en un tiempo inferior a 4 horas, con el fin de conseguir aceites de oliva vírgenes extra de elevada calidad.